Villa Adriana

Por • 21 feb, 2009 • Sección: Lugares

Una visita imperdible en la región de  Tivoli  es la última morada del emperador Adriano, datando del siglo II A.C. Luego de la muerte de éste se transformó en un destino veraniego hasta caer lentamente en el olvido, siendo recubierta con el paso de los siglos y de los aceitunos que pululan en la región. No fue sino hasta entrado el siglo XV que se reconoció su valor histórico y comenzó una ardua labor de excavación.

En nuestros días, es posible aprender un poco de la historia de Roma al recorrer el Museo del Canopo, el Teatro Griego, el Templete Circular de Venus, la Biblioteca, las termas, y todas las bellezas que este rincón del Tivoli regala a quienes lo caminan.

¿Qué visitar?
Entre estos lugares, es altamente recomendable la visita  al Pecile, murallón de casi nueve metros de alto en el que Adriano dio su homenaje al pórtico policromado de Atenas, digno de una gran admiración por parte del emperador romano. En el centro del mismo se encuentra un estanque que conmueve a los visitantes por su belleza y perfección. Una impresionante obra de ingeniería que sigue asombrando a los contemporáneos en su recorrido por la villa.

Al salir del Pecile se encuentra el Edificio con tres Exedras, construcción que rememora la imagen de un trébol y al cual aún no se le ha podido desentrañar el secreto de su función específica dentro del complejo. Es la puerta de entrada o vestíbulo a lo que solía ser antaño la residencia de invierno del emperador de Roma. Su importancia arquitectónica e histórica lo convierte de este modo en otros de los rincones que el turista no debe dejar pasar en su estadía en Villa Adriana.

Si hablamos de valor arquitectónico, es imprescindible caminar por las inmediaciones del Teatro Marítimo, singular construcción circular con una canal de lo delimita, accediendo hacia el mismo a través de puentes levadizos de madera que muestran en su técnica lo avanzado de la ciencia de su época. Una escenografía que acaricia los sentidos del asombrado caminante que se permite el placer de recorrer este rincón de la Vieja Italia Imperial.

¿Cómo llegar?
Para llegar a Villa Adriana es recomendable abordar la línea Roma-Tivoli que toma la Vía Prenestina desde el centro de la ciudad capital. En coche se accede por la Autopista A 24 o por una de las calles consulares, Tiburtina o la ya mencionada Prenestina.

Horarios
Los horarios de visita de este paseo van desde las 9:00 hasta una hora y media antes de la puesta del sol. El turista debe recordar que la Villa se encuentra cerrada al público  en fechas festivas como el 1º de Enero,  1º de Mayo  y 25 de diciembre. El valor de las entradas van desde el pase entero a  6.50 €, el reducido a 3.25 € (para ciudadanos de la UE de 18 a 24 años), y gratuito para los ciudadanos menores de 18 y mayores de 65 años. Para más información comunicarse al teléfono 0774-382733.-

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