Villa Adriana

Por • 7 jun, 2011 • Sección: Barrios

Villa Adriana es la residencia imperial construida en la zona que ahora pertenece a Tivoli por el emperador Adriano entre 118 y 138. Adriano odiaba el hacinamiento, la promiscuidad, la intriga y el caos de Roma, donde vivió tan poco tiempo como fuera posible. La construcción de la Villa Tiburtina, lejos de Roma, comenzó a raíz de este odio y lo acompañó por el resto de su vida. Amante del arte, Adriano era un apasionado de la arquitectura e intervino directamente en el diseño del edificio (que muestra una particular predilección por las cúpulas), de modo que no sabemos quienes fueron los arquitectos de la villa, aunque sí que él estaba presente también en los detalles de la construcción y la ornamentación. Tuvo cuidado especial, en primer lugar, por el sitio de la residencia imperial: para evitar el caos de Roma, la situó a 17 millas romanas de distancia de la ciudad, entre la vía principal y la Vía Tiburtina, en la vasta meseta, un terreno bien drenado y rico (aún hoy) para la explotación de canteras de materiales de construcción tales como travertino, puzolana y toba, y a la que convergieron en ese momento cuatro acueductos (Anio Novus Anio Vetus, Aqua Marcia y Aqua Claudia).

Villa Adriana, Roma

Villa Adriana, Roma

Aquí, entre las villas que habían surgido entre Roma y Tivoli, ya figuraba Sillano, ampliada por Julio César. La mujer de Adriano, Vibia Sabina, recibió la propiedad como regalo; ella provenía de una familia de antigua nobleza de Italia. Este fue el primer núcleo de la villa, construida más tarde en torno del Palacio Imperial. El alcantarillado y el saneamiento ambiental parecen indicar que el diseño del complejo fue uniforme, aunque los sellos de ladrillo en la mitad de los edificios revelan tres fases de la construcción, especialmente activos entre 118 y 121, 125 y 128, 134 y138.

La complejidad de los residentes representaba la magnificencia de los edificios y también su idea orientalizante de la imagen del emperador en su tiempo. De los otros anexos a este complejo, compuesto de una serie de habitaciones, se cree que estaba también el alojamiento de la Guardia Imperial (le llamaban también Pretoriana). Entre este complejo y el de Pecile se encuentran los restos de otros edificios, incluyendo uno con tres exedras, considerado como un vestíbulo de entrada a los palacios imperiales.

El Pecile es una reconstrucción de “Stoa Poikile” (o porche pintado), que era el centro político y cultural de la ciudad de Atenas, el favorito de Adriano durante sus numerosos viajes. El Teatro Marítimo –nombre que proviene de fuentes desconocidas- es uno de los primeros edificios de la villa, por lo que fue interpretado también como la primera residencia provisional de Adriano en el sitio. Sus características hacen verosímil la hipótesis de que el lugar era en realidad el retiro privado del emperador. La estructura, que se comenzó a erigir en 118, fue construida cerca de la villa de la República. Es una construcción singular, de un solo piso, sin ninguna relación con la forma habitual de un teatro romano, consistente en un pórtico del que no queda nada, mientras que permanecen algunos rastros reconocibles de mosaicos en el suelo. En el interior consta de un porche circular sobre columnas jónicas. El porche da a un canal en el centro del cual se encuentra una pequeña isla de 45 metros de diámetro, donde también hay un atrio y una terraza en eje con la entrada, además de un pequeño jardín, un pequeño spa, algunos ambientes más y letrinas.

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