Plaza Navona

Por admin • 21 Feb, 2009 • Sección: Lugares

En lo entreverado y cerrado de sus calles, la ciudad de Roma se abre a lo largo en la Plaza Navona o Piazza Navona según el idioma italiano. Cerca de una zona de edificios oficiales la plaza Navona tiene un atardecer inmejorable, el cual se llena de artistas, dibujantes y romanos que pasean. La alegría latina se plasma en la gente con un trasfondo barroco lleno de obras de arte.

Ocupando el lugar que tenía en el año 86 el estadio Domiciano, se erigió como plaza a partir del siglo XV en el papado de Inocencio X.

El estadio tenía capacidad para unas 30.000 personas, de allí la forma alargada de la plaza que le da la apariencia de barco que la titula, ya que navona proviene del latín y quiere decir nave. Con obras como El obelisco, la Fuente de los Ríos, la iglesia de Santa Agnes, la Fuente del Moro y la Fuente de Neptuno; la Piazza Navona atrae como paso obligado a los turistas en Roma.

La Fuente de los Ríos representa a los cuatro ríos más grandes de la Tierra conocidos en 1650: Al Río de la Plata en América, Al Nilo de África, el río Ganges de Asia y el Danubio de Europa. Hecha por Gian Lorenzo Bernini rivaliza con la Iglesia de Santa Agnes de Francesco Borromini. Se dice que la estatua del Nilo muestra cara y postura de espanto porque observaba donde pronto se construiría la iglesia. Estos arquitectos fueron rivales y lo trasladaron en sus obras en varios lugares de la ciudad.

Cerca de la calle Corso del Rinascimiento la Plaza Navona muestra la etapa de esplendor de la era del Romanticismo en la península itálica. Las fuentes de Neptuno y el Moro fueron obras Giacomo della Porta, siendo la última embellecida por Bernini, que no tienen desperdicio. Sin embargo, la de los Cuatro Ríos es la fuente más popular de la plaza, aunque es menos conocida que la Fontana di Trevi, donde la gente suele arrojar monedas para pedir deseos. Esta fuentes además de la curiosidad de la estatua del Nilo, tiene a la del Río de la Plata descubriéndose la cabeza, esto era porque aún se estaba descubriendo el nacimiento de aquél río.

Los otros monumentos que pueden apreciarse desde la plaza son el Palazzo Pamphili, donde actualmente se encuentra la embajada de Brasil; el Stabilimenti Spagnoli; el Palacio de Cupis; el Palacio Torres Massimo Lancellotti; la Iglesia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón y el Palacio Braschi, actual Museo de Roma.

Como siempre la “Ciudad Eterna” es una delicia para visitar y nada se desperdicia a la vista y con algún buen guía. Los autobuses que llegan a los lugares históricos como Piazza Navona son muchos y en todo caso caminar por las angostas calles de alrededor llenas de cafés y tiendas son una opción más que agradable. Salud y buen paseo.

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