El helado

Por • 27 jun, 2011 • Sección: Gastronomía


El helado se define comúnmente como la preparación de un “alimento obtenido con una mezcla de ingredientes en un flujo semi-sólido o pastoso por congelación”. Originalmente, el helado no era ciertamente como lo conocemos. En tiempos antiguos, probablemente, constaba de una fruta refrigerada, leche y miel mezclada.

Helados en Roma

Helados en Roma

A finales del siglo IX los árabes ocuparon Sicilia donde encontraron por primera vez la nieve, que durante siglos representó la única solución posible para comer productos en frío. Por entonces no era posible crear algo similar a un granizado; al igual que con la miel, el único endulzante conocido entonces era la caña de azúcar que los árabes encontraron en Sicilia. El escritor árabe Ibn Ankal escribe: “A lo largo de la playa, cerca de Palermo, crece con fuerza la caña de Persia y cubre completamente el suelo; tiene un jugo que se extrae por la presión”.

Además, en Sicilia, hay también nieve del Etna y de las montañas en Iblei Madonie, que se aprovechaban para congelar frutas. El helado como postre aparece durante el Renacimiento, en los banquetes de los reyes como Carlos I de España. Las referencias a esta práctica figuran ya en antiguas crónicas. Durante la Edad Media se descubrió cómo congelar el jugo de fruta al colocarlo en contenedores rodeados de hielo; esta manera de preparar el helado se aprendió en la Toscana, Aosta, Sicilia y otras regiones de la Península. Pero el helado en el sentido moderno fue una invención de los italianos continentales. Algunos historiadores atribuyen el honor de haber tomado y hecho famoso el helado hacia mediados de1500 a Catalina de Medici, plato que se prepararía para la boda de la aristócrata. El helado como “empresa” se originó por idea de un siciliano, Francesco Procopio dei Coltelli, en la ciudad de París. El descubrimiento de la utilización de azúcar en lugar de la miel y el uso de la sal en un vaso con hielo (eutéctico) para hacer que durase más tiempo, fue un salto cuántico y aceptado por los parisinos como un brillante invento. En 1686 Procopio abrió un club en París, el café Procopio. Después de algún tiempo, dado el enorme éxito, se mudó a una nueva y más grande sede (en la rue de l’Ancienne Comédie), frente a la “Comédie Française”. Su café ofrecía sabores de fruta congelada, “flor de anís”, “flor de la canela”, “congelado de jugo de limón”, “naranja” y “sorbete de fresa”. El rey Luis XIV le había dado la exclusividad de estos dulces a Procopio. La fama del “Café literario más famoso de Europa” viene del hecho de que sus clientes no eran sólo actores, actrices y otros componentes de la Comedia Francesa, sino también intelectuales, como filósofos o escritores, tales como Voltaire, George Sand, Balzac, Victor Hugo, Diderot, D’Alembert, Musset, el Dr. Guillotin, etc. El Café Procopio (Procope) todavía existe, aunque ya no mantiene las actividades del operador brillante que le hizo famoso en toda Europa. Roma también “importó” estas modas y el helado de frutas se hizo muy popular a mediados del siglo XIX y principios del XX. Los principales ingredientes del helado son leche, nata, azúcar, huevos, vegetales, frutas, frutos secos, cacao o chocolate, café, etc.

Helado

Helado

Entre los sabores más populares hay que recordar la crema, el queso muzzarella, el chocolate y el chocolate con avellanas (a menudo llamado Kiss), la stracciatella, turrón y almendras. En sabores de frutas campean el limón y la fresa, además de la manzana, pera, naranja, negro grosella, frambuesa, arándano, durazno, etc.

Etiquetado con: , ,

Escribe un comentario


6 + siete =